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10 razones por las que CEL Working te invita al SIMO Educación 2016

Sí, es probable que hayas llegado hasta aquí atraído por el título. Somos así de gregarios digitales: vemos una lista de algo (de lo que sea, desde los 10 selfies antes de morir hasta las 10 tortillas de patata por las que jugárselo todo) y no podemos evitar pinchar en el maldito enlace. Es inevitable, adictivo. A mí también me pasa. Así que las cosas claras desde el principio: no creo que llegue a 10 (he decidido el título antes de ponerme a escribir y no tengo la menor intención de cambiarlo) ni soy nadie con la autoridad intelectual suficiente como para sentenciar categóricamente que las mías son realmente LAS fundamentales. Puede que no te valgan. No pasa nada. A SIMO Educación hay que ir, y punto.

Más aclaraciones: he acudido a las últimas 2 ediciones de SIMO Educación. No el viernes a última hora porque estaban Les Luthiers de gira en Madrid y me venía bien cogerme el día, no. Las 3 jornadas los 2 años. De 10 a 19 horas, sin descanso ni apenas comer (que tampoco están los precios ni la oferta gastronómica del reciento de IFEMA como para darse un festín… tirando de tripadvisor encuentras algún menú “apañao” por menos de 10€, como éste). A veces hasta me salía en mitad de una ponencia sobresaliente para no perderme (al menos en parte) otra que tenía lugar al mismo tiempo en otra sala y con pinta de alcanzar idénticas cotas de excelencia. No siempre acertaba. Pero no importaba. La feria obliga a activar el modo de efervescencia y curiosidad permanente. Es, ante todo, como los equipos de fútbol (ya saben, Valdano), la mayonesa, el amor, el ritmo al que crecen los geranios o casi cualquier cosa: un estado de ánimo.

1.- Por los y las figuras

Es fácil que conozcas o vuelvas a ver a alguien con verdadero peso y talento (no como yo… bueno, sobrepeso sí) en el mundo de la educación de este país. Puede que te haga pasar un rato divertido y, salvo que acudas a su taller o charla por pura devoción (que a mí me ha pasado), puede incluso que aprendas algo. Yo en SIMO Educación he escuchado a Marc Prensky;  a Javier Espinosa y José Luis Redondo cuando sólo ellos (y 4 locos más) usaban todavía el palabro gamificación; a Martín García Valle exponiendo su experiencia de clase invertida en su centro de la Ciudad de los Muchachos; a Diana González hablar de identidad digital sin sospechar que acabaríamos siendo compañeros (Partners, en el argot de CEL Working). O a Fernando Trujillo. Por citar sólo a algunos ejemplos.

2.- Por las promesas

Si lo anterior no fuera suficiente, con un poco de suerte y buen olfato, tal vez acabes descubriendo antes que mucha otra gente a uno de esos tigres que deambulan al margen de las ovejas. Yo no quiero dar pistas (qué absurdo, estoy dando TODAS las pistas…) pero voy de comparsa en un taller con uno de esos fieras al que tuve la suerte de conocer hace dos años. Compartimos centro, ilusiones, y nos dejamos algunas plumas en el intento. Será el jueves 19 a las 12.30. Avisados quedáis.

3.- Por las empresas presentes

SIMO Educación son personas relevantes contando cosas a veces interesantes y son (sobre todo y por fortuna, pues sin ellas no tendríamos a las primeras) empresas interesadas vendiendo tecnología a veces relevante. Cuesta distinguirlas entre tanto led y tanta mercadotecnia, pero las hay. Y merece la pena detenerse a escuchar lo que proponen. Dos ejemplos: genial.ly, una start-up (o spin-off, o como se diga) nacida en Córdoba y que ha alcanzando la madurez a la velocidad de la fibra óptica. No debería sorprender que el otro caso que ponga sea el nuestro, CEL Working. Si ya en la edición de 2014 nuestros partners Aura Pérez e Isidro Navarro presentaron el proyecto Memorias para el Futuro, un proyecto cultural que propone crear un Archivo Digital Colectivo del patrimonio fotográfico de las familias utilizando la Realidad Aumentada, esta vez estaremos con espacio propio (12C17). Pasad y comprobad que nuestra propuesta es innovadora y de calidad.

4.- Por las empresas, figuras y promesas ausentes

Tomar nota de las ausencias es un ejercicio no menos pertinente: no sé si veremos encima de una tarima en alguna edición al maestro Néstor Alonso (aka Potachov), a José Luis Castillo (en el EABE 17 es más probable) ni tan siquiera (atentos, ahí va otro que va para tigre) a Lucas R. Prieto.  O a alguien de Google hablando de G Suite para Educación o de los Chromebook. O a quien represente a Ubiquiti (conectividad WiFi que funciona, sencilla de administrar y a bajo coste) en algún stand. Bajo los focos no están todos los que son, y pasar lista para anotar a los que faltan también tiene sentido. Mucho.

5.- Por las tendencias

2014: Impresión 3D. 2015: Robótica. 2016: ¿? Todos los años hay una “tendencia” que destaca por encima del resto y que predice inequívocamente  lo que al año siguiente habrá mejorado lo suficiente (y bajado de precio) como para que te arrepientas de haberlo adoptado antes que nadie. Pero ¿y lo que mola hacerse el geek en la sala de profesores?

6.- Porque te puede salir (casi) gratis (salvo que tengas que venir en avión)

Al SIMO Educación se debe acudir compartiendo coche. Con tus compañeros de centro o con quien te toque gracias a BlaBlaCar, a Amovens o a la plataforma que quieras (Uber no, que aquí nos gusta ponerle puertas al campo). Si tienes la suerte de poder quedarte a dormir por el centro de la ciudad, has de saber que, aun siendo la misma línea de metro, para llegar a IFEMA no hay que pagar el suplemento del Aeropuerto (gracias, Esperanza). Salvo si llegas o regresas en avión, en cuyo caso es probable que no te importe pagar el suplemento… En fin, ya os lo advertí, esto de la lista y de llegar a 10 razones se me iba a hacer cuesta arriba. Pero me quería meter con la Aguirre de una u otra manera, y ahí queda.

Por cierto, si todavía no tienes tu entrada, aquí te dejamos el enlace.

invitación SIMO

7.- Porque ya lo dijo Siemens

Les podría decir que todo esto de SIMO Educación es mentira. Que no va de las herramientas, sino de los cambios (ver 2). Pero eso sería contradictorio. O no. Y yo soy un tipo coherente. O no.

8.- Por postureo (sí, también)

Hace unos días se quejaba en sus redes sociales con amargura (y, a mi juicio, desatino) una no-tan-joven maestra sobre el hecho de que un profesor universitario (al que cabe suponer también investigador) fuera a hablar de su experiencia de aula (que ella recoge en un blog) durante una conferencia en un país extranjero. Una muestra fehaciente de que se puede acudir a SIMO Educación (o a las Jornadas Espiral, al EABE, Aulablog, las JEDI, el EEGApps y, me atrevo a decir, hasta Novadors) y no haber entendido todavía el verdadero interés de estos eventos. Debería estar lejos de la exhibición a veces egocéntrica (a estas alturas de la entrada habrán comprobado que sé de lo que hablo) y casi siempre autocomplaciente de unas buenas prácticas basadas en la intuición, una mente organizada y una alta capacidad de trabajo aderezadas con algo de tecnología a cargo de docentes (y otro profesionales) encantados de haberse conocido. Muy lejos. El objetivo debería ser, para unos, descubrir lo que todavía no están haciendo (ver 1) y para otros dar a conocer lo que hacen con el fin de seguir mejorándolo (o rectificarlo), y que te lo copien, lo transforrmen, lo difundan, sin complejos ni miedos (al revés, con orgullo), que se lo apropien otros y hagan lo que mejor puedan con ello (ver 2). O, dicho de otra manera, que venga Jamie Oliver y haga la paella que quiera, faltaría más. Y gane todo el dinero con ello, qué más da, bien por él. Como docente, ante todo, uno se debe a su alumnado. Y el resto, de aulas afuera, todo está a medio camino entre el postureo y el legítimo intento de obtener una recompensa por el tiempo empleado en ilustrar a otros sobre la temática que sea. En fin, qué más da. Postureo o no, hay que estar en SIMO Educación. ¿Vale?

9.- Por lo que algún día llegará a ser

Porque SIMO Educación aspira a ser (y en ello está la gente de Educación 3.0) el punto de reunión de empresas que apuestan por la innovación para el mundo de la Educación, instituciones y profesionales comprometidos (docentes, formadores de docentes, investigadores y responsables varios) que se sirven de la tecnología como un recurso más para re-situar al alumnado en el lugar central del proceso de enseñanza/aprendizaje que nunca debió abandonar.

P.S. Nos acaban de informar de las novedades que conlleva el traslado al pabellón 12, entre ellas este nuevo espacio:

La Cantina, área de restauración rápida y económica con conexión Wi-Fi y posibilidad de recargar dispositivos electrónicos.”


En otras palabras: además de charlas, intercambiar ideas, pergeñar proyectos, siempre nos podemos tomar una birra, si se tercia. Me niego a hacer de esto una décima razón que ya os conozco, me tomáis la palabra y luego esperáis que os invite. ¡Ja!

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